|
Más cola, menos
probabilidades de padecer diabetes
En la
antigüedad el estereotipo de mujer sensual era aquel que
presentaba caderas y muslos prominentes, asociados básicamente a
la maternidad. En muchos casos eran incluidos como "deseables"
los pechos.
Sin embargo con el
tiempo el paradigma de fue modificando y en los años '90 las
imágenes de las modelos flacas, sin cola ni curvas, pareció
instalarse en la sociedad, en detrimento de aquellas mujeres
(especialmente las latinas) que mostraban generosas curvas,
especialmente en la mitad inferior del cuerpo. Cuando el tejido
adiposo se localiza en la zona de caderas y muslos se denomina
distribución ginoidea del tejido adiposo (en forma de pera)
Estudios recientes
han demostrado lo que muchos hombres (y mujeres) esperaban
escuchar: si vienen con cola grande, mejor. La explicación
científica es que la grasa situada debajo de la piel de estas
zonas aumenta la sensibilidad a la insulina, hormona que regula
los niveles plasmáticos de glucosa. Mucha cola=más
insulina=menor probabilidad de desarrollar diabetes tipo II.
Los resultados
también parecen confirmar que la grasa visceral, situada en el
abdomen, aumenta los riesgos de padecer diabetes y cardiopatías.
Esto es más significativo en hombres y mujeres con distribución
androide del tejido corporal (en forma de manzana)
Más información
Las ventajas de tener una cola grande.
Obesity: A Worldwide epidemic (en Inglés)
Los expertos alertan de los peligros de la grasa visceral.
Analizan en Harvard bondades de la grasa acumulada en caderas y
muslos.
La grasa subcutánea puede evitar la diabetes.
Riesgos de salud que miden: cociente de la Cintura-a-cadera
contra índice de la cuerpo-masa.
La grasa corporal podría reducir el riesgo de desarrollar
diabetes tipo 2. |